Sobre Orquídeas

Escribimos para quien cuida orquídeas en casa y quiere hacerlo bien, desde quien estrena su primera phalaenopsis de supermercado hasta aficionados que afinan géneros y técnica. Llevamos años regando, trasplantando y haciendo florecer, y nos cansamos de leer siempre lo mismo: «un cubito de hielo a la semana», riegos «a ojo» y mitos que se repiten sin comprobar.

Nuestra postura

  • Datos concretos. Frecuencia de riego, niveles de luz, mezclas de sustrato y temperaturas de floración con números, no generalidades.
  • Sin mitos. Corregimos las ideas de maceta que se repiten sin fundamento (el cubito de hielo, regar con poso de café, abonar a lo loco), con argumentos.
  • Experiencia real. Lo que contamos sale de cultivar orquídeas, no de copiar otras webs.
  • Honestidad con el material. Nunca recomendamos sustrato, abono o productos malos por comisión. Ver el aviso de afiliación.

Cómo elaboramos el contenido

Cada guía combina nuestra experiencia cuidando orquídeas con el contraste de fuentes técnicas reconocidas: la Royal Horticultural Society y la American Orchid Society, las dos grandes autoridades en orquídeas. Cuando una guía se apoya en ellas, las citamos al pie en su sección «Fuentes».

  • Verificamos antes de publicar. Contrastamos las cifras (frecuencias de riego, niveles de luz, temperaturas) con la fuente técnica y con lo que vemos en nuestras plantas; si algo no cuadra, no lo publicamos.
  • Fechamos y revisamos. Cada guía muestra su fecha de actualización. Repasamos los contenidos por temporada, cuando más se usan.
  • Corregimos. Si detectas un error o tienes una duda, escríbenos a hola@sayhello.studio y lo revisamos.

Esto es contenido de jardinería de afición, no asesoramiento agronómico profesional. Ante una plaga persistente o una enfermedad que no remite, consulta a un profesional de la sanidad vegetal o a un vivero especializado en orquídeas.

Para quién es esta web

Para cualquiera que tenga o vaya a tener orquídeas y quiera verlas sanas y en flor: elegir el tipo adecuado, darle la luz y el riego que pide, usar el sustrato correcto, conseguir que vuelva a florecer y resolver los problemas habituales como las raíces podridas.